50 CONGRESO NACIONAL 2005
COMISIÓN ADECUACIONES CURRICULARES

PROPUESTA PARA LA ATENCIÓN DE LAS ADECUACIONES CURRICULARES EN LA DOCENCIA, EN UN MUNDO DE DIVERSIDAD

INTEGRANTES: PROF. SONIA ULATE FALLAS, PROF. XINIA SALAS ALPIZAR, PROF. MELIDA CEDEÑO CASTRO, PROF. ADIC ALVARADO CASTRO, PROF. DOUGLAS CAMPOS LEON, PROF. WAGNER COGHI ARIAS, PROF. MAURICIO ZUÑIGA CAMACHO Y LICDA. ILEANA VEGA (ASESORA LEGAL DE LA APSE).

ANTECEDENTES:

El tema de las adecuaciones curriculares en el sistema educativo actual, dimensiona el quehacer de la labor docente en el aula, poniendo a prueba no solo las condiciones y la calidad de la docencia, sino que a un sistema educativo tradicionalista que no responde a las expectativas de un mundo globalizado, producto inevitable del desarrollo histórico del capitalismo, con un nivel político ideológico neoliberal, que aumenta el debilitamiento de los lazos sociales - afectivos y el individualismo en la estructura social. “Se vive bajo la tiranía académica de los economistas. Ahora la libertad de mercado nos cobra la vida” Jiménez, A (1998: 33).

En este contexto, el sistema educativo participa directamente de la reproducción de la división capitalista del trabajo como de las desigualdades, en consonancia con la sociedad competitiva e individualista que promueven los sectores dominantes, entregando así, una educación mercantil que forma seres automatizados y desconectados entre sí. Por tanto, se trata de un sistema de poder, donde los métodos pedagógicos, y curriculares se encuentran descontextualizados, desarticulados y fragmentados.

Ciertamente la educación tiene una raíz económica, ideológica y política, que responde actualmente a un enfoque idealista, de método metafísico, sustentado en tres principios: identidad (todo sigue igual), no contradicción (no existe contradicción y exclusión (solo se aceptan reformas).

Lo anterior responde, de algún modo a los constantes ajustes y parches que se acentúan en el sistema educativo, sin dar origen a cambios profundos de la realidad histórica, social, política, económica y cultural.

Es evidente que se requiere de un cambio de enfoque pedagógico, y de políticas en Educación, que eleven la calidad, promueva la investigación y producción educacional y desarrolle realmente una educación integral, con la interacción de docentes, estudiantes y padres de familia, con una administración calificada, donde los fines de la educación sean adecuados al contexto.

Con el tema de las adecuaciones curriculares se ha entronizado, el tema de la “discapacidad”, que ha generado una cultura de expectativa, donde se agrega a la labor docente, un nuevo rol que no estaba previsto en el “paquete” de servicio; y es que por muchos años, se interpretó la discapacidad como una minusvalía,  de atención en centros especializados.

Hoy día, tal condición varía, y se sustenta en el documento de Políticas y Acciones Estratégicas del Ministerio de Educación Pública, 2002-2006, que en contrariedad con la Política Educativa y el Modelo Educativo vigente(tradicional), establece como acción estratégica: “la incorporación en el quehacer educativo del enfoque de la educación inclusiva, estimulando el desarrollo humano y atendiendo los elementos asociados a la diversidad” y como política: “Fortalecimiento de los programas educativos que tiendan a promover la educación inclusiva de las personas con necesidades educativas especiales”.

Lo cierto es que tales políticas y estrategias responden a la dependencia de políticas internacionales, encontradas en la “carta internacional de derechos humanos”, que comprende la declaración universal de los derechos humanos, el pacto internacional de derechos económicos, sociales, y culturales y el pacto internacional de derechos civiles y políticos, la convención interamericana para la eliminación de todas las formas de discriminación con las personas con discapacidad, el programa de acción mundial para los impedidos, las normas uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad (resolución aprobada por la asamblea general de las naciones unidas, del 20 de diciembre de 1993) y la declaración de Salamanca de 1994, entre otros. De ahí que el término populista, por quedar bien o por moda de “adecuaciones curriculares” surja de un nuevo concepto de la educación a nivel mundial, que enfatiza el término de Educación Inclusiva.

A la luz de lo anterior, se promulga en el año 1996, la Ley 7600 de Igualdad de Oportunidades para Personas con Discapacidad y en el año 1998 su Reglamento, sin la consideración, estudio y análisis del modelo educativo actual, las condiciones existentes, y los cambios necesarios, para atender estos compromisos políticos-económicos, de la tendencia mercantilista de la educación mundial. (inclusión-producción).

En educación primaria la adopción de la atención diferenciada data desde 1976, cuando surge el aula integrada y posteriormente el aula recurso, no así en educación secundaria, cuya primera experiencia la representó la creación de los colegios PRE-Vocacionales, donde se comete el gran error de no preparar a los estudiantes y los profesores.

Crecen los servicios de apoyo en primaria, pero en secundaria no. La actitud de los equipos interdisciplinarios no ha sido una labor de asesoría y apoyo, sino de control y imposición, representando una amenaza a la labor docente.

Las exigencias de cambio a las que se exponen el sistema educativo, son urgentes, pero no pueden responder irresponsablemente a improvisaciones, ocurrencias y imposiciones de los intereses políticos, sino a la realidad del contexto educativo costarricense, y a las condiciones mínimas requeridas para hacer frente a tales exigencias.

La Apse, comprometida con la circunstancia histórica y social del educador costarricense, y consciente de la violación constante a los derechos del trabajador, se dio a la tarea de investigar sobre un tema de actualidad, que tiene en desvelo, angustia y insatisfacción a los docentes, en el marco de las “adecuaciones curriculares”y es que existe abuso en la asignación de labores a los docentes. La A.P.S.E. no se opone a la ley 7600, sino a su incumplimiento, acepta a las personas con discapacidad, como seres humanos, con deberes, y derechos y sujetos con  igualdad de condiciones, pero se opone a la discriminación de la que son objeto. Acepta la política de inclusión, pero no al abuso, la imposición sin reflexión y atención mínima a las condiciones para que se. La política de inclusión no responde al modelo educativo vigente. Falta capacidad al MEP, para ofrecer los apoyos requeridos, falta de recurso económico, humano y de infraestructura.

El Ministerio de Educación, incumple y contradice la ley y los acuerdos internacionales, en materia de adecuaciones curriculares..

HACIA UN CAMBIO DE PARADIGMA Y UNA PEDAGOGÍA DEL CONOCIMIENTO

Debe darse un cambio de paradigma que trascienda de un paradigma estático, caracterizado por concebir la sociedad de forma dicotómica (bueno-malo), del saber derivado de la posición social para lograr la obediencia, con predominio de la racionalidad instrumental, del progreso visto en términos de producción y consumo y de la valoración social cuantitativa a un paradigma Dinámico que conciba la sociedad en forma integradora, como proceso, continuidad e interdependencia, donde se incluya el saber producto de la experiencia, donde el uso de lo irracional: intuición, deseos, emociones sea fundamental en la base del accionar, donde se valore el progreso en términos del desarrollo humano, en una sociedad que valora lo cualitativo, la creatividad, la calidad de vida, capacidades internas y crecimiento espiritual (Ferguson Marilyn y Capra Fritjof).

No escapa en esta clara idea de cambio de paradigma, los retos para la educación y las competencias para enseñar:

   Organizar y dirigir situaciones de aprendizaje

   Administrar el progreso de los aprendizajes

   Concebir y hacer evolucionar los dispositivos de diferenciación (diversidad).

   Involucrar los alumnos en sus aprendizajes y en su trabajo (ayudarlos a construir aprendizaje, reflexión-acción-reflexión)

   Trabajar en equipo.

   Participar de la administración.

   Informar e involucrar a los padres.

   Utilizar nuevas tecnologías.

   Enfrentar los deberes y los dilemas éticos de la profesión

   Administrar la propia formación (Philippe, Perrenoud).

Estos retos deben ir acompañados de una política de estado capaz de proponer un nuevo modelo educativo que responda a un nuevo concepto de ser humano y de sociedad.

La debilidad principal de los sistemas de enseñanza radica en su dificultad teórica y práctica de argumentar su validez y orientación por fuera del proceso político.

Si fuera todavía aceptable considerar la educación como un sistema, debe aclararse que este sistema en el pasado se diseñó bajo el paradigma del control social, y con la visión de conservar las estructuras sociales vigentes. La finalidad se ha cumplido, pero a un precio muy alto, por el empobrecimiento cultural y científico-técnico de la sociedad como conjunto, que desemboca no sólo en una crisis del mismo sistema educativo sino en una crisis de toda la sociedad.

El paradigma del control para el sistema educativo exigió el diseño técnico de un modelo que moldeara su funcionamiento y permitiera predecir su comportamiento para luego imprimirle dirección y control. La realidad es que la fluidez socio histórica modifica las condiciones y las fronteras del sistema educativo tan rápidamente que el aparato y su producto se desfasan y se convierten en un nuevo problema que se sobrepone al anterior de manera sucesiva y agravante.

En la era del conocimiento un sistema de enseñanza requiere de un nuevo modelo interactivo entre sus actores.

No puede perderse de vista que quien aprende, se educa y se desarrolla no es un sujeto abstracto, universal y trascendente; a quienes enseñamos es a sujetos individuales con leyes propias de funcionamiento y desarrollo, de mentes auto conscientes, que requieren de apoyos imprescindibles para auto desarrollarse.

El hombre no puede hacer nada sin saber previamente como hacerlo, sin tener de antemano alguna idea o estructura de la acción que va a realizar, o algún modelo mental de la cosa que va a construir; la acción humana requiere del sentido u orientación previa, para actuar e innovar.

ADECUACIONES CURRICULARES, ACERCAMIENTO A LA PRÁCTICA DOCENTE: REALIDAD O UTOPÍA

Un mundo de oportunidades y igualdades, que se asocian con la diversidad y parten de ideas preconcebidas desarticulantes con la realidad de aula, que requieren de una propuesta educativa, que se adecue a la pertinencia de un sistema educativo renovado y acorde a las circunstancias históricas actuales, donde se consideren en las adaptaciones de acceso al currículo, los elementos de la organización escolar, de aula y de tiempo, es decir, concebir dentro de la enseñanza diferenciada las condiciones mínimas para la efectiva atención de las personas con discapacidad, con los recursos materiales según el tipo de recurso y personales que brinden el apoyo requerido.

La contradicción que predomina, es sin duda alguna, la puesta en marcha de la concepción de la igualdad en un mundo desigual.

Es urgente y necesario ante los nuevos retos de la educación, cambiar el tipo de enfoque, circunscrito a la población estudiantil, considerando la realidad emocional y social, según el tipo de ser humano que deseamos formar.

INCLUSIÓN-EXCLUSIÓN:

Se entiende la importancia de la “inclusión educativa”, como mecanismo integrador, sin embargo para lograr inclusión educativa, debe darse simultáneamente la inclusión social, política y económica. Se adeuda a las nuevas generaciones una praxis relacionada con la equidad, la justicia y con todas aquellas condiciones que necesita para vivir y tener acceso a un desarrollo integral. Es decir, no es suficiente contar con una política educativa teórica de inclusión, pues no se aprende con hambre, frío, abandono familiar, social y cultural.